Seguimos marcando el compás del patrimonio alimentario palaciego con un segundo plato que se antoja más de cazuela, barca y choza de castañuela, que de mesa, mantel y menú. El Río, como su arrozal, tiene múltiples sabores, saberes y colores, tantos como tipos de redes, aparejos y artes de pesca, e historias de Riacheros.
Cuando se habla de la Pesca en el Bajo Guadalquivir, lo hacemos ya como capítulo del Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía o recuerdo de riachero y no tanto como actividad de cooperativa de pescadores como las que hasta finales del siglo pasado existieron en los Palacios y Villafranca. Poco queda de la pesca comercial en el Guadlaquivir, incluso la cal ha borrado ya el anagrama pintado en el viejo muro de la cooperativa cangrejera de La Corchuera.
A pesar de la tradición [1] y la cultura riachera [2], el asociacionismo pesquero de Los Palacios acabó naufragando entre las aguas revueltas y oscuras del Guadalquivir, la relación conflictiva entre la pesca y el arrozal, y un marco normativo más exigente en aras de la conservación de Doñana y su entorno, incluida su ictiofauna.
La pesca tradicional en los Palacios se mantiene por afición más que por oficio artesano. Son pocos los pescadores y cangrejeros que, bajo el estricto control de la consejería competente, mantienen vivas su artes y la candela encendida para esa parrillada, fritura o cazuela de albures, panarras y cangrejos, Una jornada de pesca en el río o en los canales y acequias del arrozal en compañía de aquellos riacheros palaciegos es toda una experiencia repleta de relato de penas y alegrías, que como canto de sirena te atrapa y te amarra por siempre al Guadalquivir y su Marisma.
+INFORMACIÓN
[1] PeScata Minuta. Los Peces del Guadalquivir. SEVILLA SABE
[2] Riacheros. VIVIENDO RÍOS
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jueves, 30 de mayo de 2019
miércoles, 29 de mayo de 2019
Comerse el Territorio. Destino Gastronómico: Los Palacios y Villafranca
El Patrimonio Alimentario como pretexto, contexto y texto del Destino Turístico
"Palo, Plato y Compás" y "Arroz, Flamenco y Girasol" son marcas asociadas a la iniciativa local de hacer del territorio un Destino Gastronómico: Los Palacios y Villafranca (SEVILLA). En cada marca, tres palabras a modo de compás de tres tiempos de Fandagos y Sevillanas, Villancicos de los Campanilleros de La Aurora y de Bolero antiguo que encandiló a viajeros románticos en busca de mítica Atlántida, Tartesos, la Bética Romana, Al Andalus y el Nuevo Mundo, por caminos milenarios de agua y sal de la Marisma del Bajo Guadalquivir, con parada y fonda en Los Palacios y Villafranca.
ALMAGRA colabora con el Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca en el diseño y promoción del destino añadiendo una nueva triada: Cultura, Naturaleza y Patrimonio, palabras clave con las que, como alimento, condimento y procedimiento de todo sistema culinario, elaboraremos el plato más exquisito del destino gastronómico: El Patrimonio Alimentario de Los Palacios y Villafranca.
Utilizaremos así el patrimonio natural y cultural palaciego para descubrir productos, paisajes y paisanaje que dese el comer otorgan al destino diferentes valores: 1) el de la identidad, reconocimiento y complicidad local; 2) el de la singularidad, calidad y excelencia capaz de despertar, satisfacer y sorprender al viajero, y 3) el del hacer más que el ver y el simple comer, el del vivir y volver de la nueva experiencia turística.
¡Bon Appétit!
"Palo, Plato y Compás" y "Arroz, Flamenco y Girasol" son marcas asociadas a la iniciativa local de hacer del territorio un Destino Gastronómico: Los Palacios y Villafranca (SEVILLA). En cada marca, tres palabras a modo de compás de tres tiempos de Fandagos y Sevillanas, Villancicos de los Campanilleros de La Aurora y de Bolero antiguo que encandiló a viajeros románticos en busca de mítica Atlántida, Tartesos, la Bética Romana, Al Andalus y el Nuevo Mundo, por caminos milenarios de agua y sal de la Marisma del Bajo Guadalquivir, con parada y fonda en Los Palacios y Villafranca.
ALMAGRA colabora con el Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca en el diseño y promoción del destino añadiendo una nueva triada: Cultura, Naturaleza y Patrimonio, palabras clave con las que, como alimento, condimento y procedimiento de todo sistema culinario, elaboraremos el plato más exquisito del destino gastronómico: El Patrimonio Alimentario de Los Palacios y Villafranca.
Utilizaremos así el patrimonio natural y cultural palaciego para descubrir productos, paisajes y paisanaje que dese el comer otorgan al destino diferentes valores: 1) el de la identidad, reconocimiento y complicidad local; 2) el de la singularidad, calidad y excelencia capaz de despertar, satisfacer y sorprender al viajero, y 3) el del hacer más que el ver y el simple comer, el del vivir y volver de la nueva experiencia turística.
¡Bon Appétit!
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